Диалог культур. Испанскому клубу - 50 лет - 2012

43 para su aprendizaje, ya que nos sería bien suficiente dominarlo a ese bastardo nivel de un mercachifle chino, con lo cual nunca usaríamos lo debajo de la gorra. Pero si nos propusieramos dominarlo realmente bien, siéndonos ajenas las razones puramente utilitarias, tendríamos que saber usar TODOS los modos y tiempos verbales del español sin ninguna excepción. De lo contrario el castellano nos saldría hecho un papiamento en boca de un chino, o sea, fatal. De ahí el simplicismo gramatical no es aceptable para un estudio íntegro y serio. ¿Es importante la pronunciación? Estoy total y completamente convencido de que la pronunciación no es menos importante que la gramática, y lo ideal sería que a la hora de hablar en una lengua extranjera a uno no se le notara nada del acento de su propia lengua materna. Es de parecer general que el acento de la lengua materna de uno no se le quitaría nunca por mucho tiempo que viviera en un país de habla hispana. Aceptaría esta opinión siempre que se tratase de un acentico leve, tenue, apenas perceptible más en el tono que en la pronunciación como tal. Algunos científicos hasta creen que el tono de la lengua materna se le transmite al feto a nivel genético antes de que nazca. Será por ello que el tono de la lengua materna constituye un componente muy arraigado en el cerebro por lo que es muy difícil de deshacerse del mismo a la hora de hablar en una lengua extranjera. Repito que sin ninguna vacilación aceptaría el que uno tuviera un leve dejito de la tierra que lo vio nacer. Pero ¿qué es lo que observamos en realidad? A veces uno lleva decenas de años en un país de habla hispana y no puede quitarse ese terrible acentazo ruso, inglés, alemán, etcétera («tantos años de atolera y no saberlo menear», ¿no?). Ya no se trata de «un leve dejito» en marras, sino de un acento rudo y cursi, un acentazo bastardo y ridículo del que uno ni intenta de deshacerse. Cuidado, hay que tener en cuenta las particularidades de la lengua materna de cada uno. A ver si me explico. Por ejemplo, la aplastante mayoría de nativos de español NUNCA sabrán hablar el ruso sin que se les quite ese marcado acento de su lengua materna.

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