Диалог культур. Испанскому клубу - 50 лет - 2012
86 Monjes y monjas de la vieja Iberia en Siberia Anselmo Santos El autor de este artículo quien varias veces visitó al Club de Español comparte sus impresiones sobre los viajes a Novosibirsk. A finales del siglo XX llegó al monasterio de San Millán de la Cogolla, en la región de La Rioja, célebre mundialmente por sus vinos, una noticia sorprendente. En el centro de Siberia, en la ciudad de Novosibirsk, existía desde 1962 un Club Español, cuyos miembros, por puro quijotismo, estudiaban el idioma de Cervantes sin más ayuda que su propio esfuerzo; nunca habían tenido un profesor nativo y únicamente contaban con algunos libros –diccionarios, gramáticas, obras clásicas de la literatura – y varios casetes. El monasterio es considerado como la cuna del castellano. El CódiceEmilianense, de finales del siglo X o principios del XI – hoy en la Real Academia de la Historia, fue encontrado en San Millán y en él aparecen las primeras frases conocidas en romance, antecesor inmediato del español o castellano. No es de extrañar, por tanto, la emoción de los monjes ante la insólita noticia: todo lo referente a la lengua les apasiona. El abad del monasterio, hoy perteneciente a la Orden de San Agustín, el Padre Anselmo, pensó inmediatamente que se debía viajar a Liberia para conocer y homenajear a los admirables hispanófilos. Decidió llevar varias cajas de vino – cosa bien fácil estando en La Rioja–, pero no le pareció suficiente. Así que cogió su cayado, se puso las botas de andar por el monte y echó a andar del Monasterio de Herce distante varias leguas y perteneciente a los Benedictinos, rama femenina de la Orden de San Benito. La abadesa del monasterio, Sor Fuensanta, recibió al Padre Anselmo en compañía de otra monja, Sor Pilar, madre hospedera, encargada de atender a los peregrinos que llamaban a la puerta. El padre contó a sus anfitrionas la historia y les pidió ayuda para festejar a los siberianos como se merecían. La madre hospedera exclamó, sin dudarlo: – Tenemos que hacerles una gran paella. – ¿Una paella a 10.000 km de La Rioja? – ¿Por qué no? Llevamos de aquí todo, excepto las cosas perecederas. – ¿Y quién va a hacer la paella?
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